Empresa chilena de educación a distancia llega a Ucrania

18-03-2014

Comenzaron como un pequeño negocio familiar el año 2007 y hoy proyectan plataforma virtual para 30 mil alumnos.

Los comienzos de Think Academy fueron similares a muchos emprendimientos. El pequeño proyecto entre  Rodrigo Pérez y su esposa, la psicóloga Viviana Morgado, en  n principio solo contaba con 15 alumnos, tres de los cuales eran sus hijos. Luego de invertir casi 50 millones de pesos en sus primeros años hoy cuentan con más de 300 alumnos y se proyectan en un mercado poco explorado para este tipo de negocios en Chile.

Desde el año 2007 han desarrollado un exitoso programa de cursos de kinder a 4° medio a través de una plataforma web.  Ahí están alojados los contenidos en diversos formatos entre los que se encuentran videos, PDF y actividades interactivas. Una modalidad que les ha llevado a ser validados por el Ministerio de Educación en Chile.

Ucrania

Hoy esta empresa apunta a un nuevo nicho de mercado, algo singular para lo que se está acostumbrado en nuestro país. Se trata de un proyecto ambicioso que llevan desarrollando hace algún tiempo y que los ha convertido en uno de los primeros centro de educación online de nuestro país que imparte clases para alumnos en Ucrania.

El proyecto lo iniciaron con científicos ucranianos del Centro de Investigación Nacional para impartir tutorías para enseñanza media, y en una segunda fase, extenderse a básica. Sin embargo, los acontecimientos sucedidos en ese país, han paralizado las clases. Pero, en lugar de congelar el proyecto, les solicitaron partir con más clases, esta vez  para todos los niveles simultáneamente.

Hoy Think Academy cuenta con oficinas en Ucrania y, según declararon sus dueños a Diario Financiero,  esperan desarrollar una plataforma de enseñanza para 30 mil alumnos y seguir expandiéndose en el lejano país donde decidieron jugar sus cartas, con un modelo de educacional que ha demostrado muchas ventajas y que cada día es más común entre los  interesados en capacitarse y estudiar sin sacrificar tiempo.

Fotografía: Elya